Según Javier Urra, primer Defensor del Menor, la clave es la educación: “la oferta de drogas no puede hacer nada contra una personalidad madura y estable”.
Eusebio Megías: “debemos plantearnos en qué medida el consumo de drogas incide directa o indirectamente en problemas como la violencia, el fracaso escolar, los accidentes de tráfico, etc.”