Martín Serrano: “la mayoría de los adolescentes viven al mismo tiempo dos mundos: el juvenil y el adulto. Esta disociación genera como efecto indeseado un mayor número de jóvenes inseguros”.
Gonzalo Musitu: “a muchos docentes les faltan ganas y entusiasmo”.
Ana Miranda: “la familia debe contribuir a la creación de una atmósfera afectiva incondicional y positiva”.
Manuel Delgado: “nos preocupamos más por los problemas que pueden generar los adolescentes que por los problemas que tienen realmente”.