El objetivo es alertar sobre la incidencia que las drogas tienen sobre determinados fenómenos -accidentes de tráfico, problemas escolares, accidentes laborales, violencia en general o malos tratos- que afectan tanto al propio consumidor como a su entorno y a la sociedad en general. La campaña, diseñada por la agencia Sra. Rushmore, consta de dos versiones de spot para televisión de 30’’ y 45”, tres cuñas de radio de 30” y 40” y dos modelos de gráfica para prensa y para publicidad exterior.