*María Martínez Rivas

Desde que nos levantamos hasta que entramos en el mundo de los sueños interactuamos con información que a veces nos llega en forma de caricia, rozándonos superficialmente, y otras lo hace en forma de tsunami, descolocándonos. Los avances de la tecnología nos facilitan, cada vez más, la entrada de esa de información proveniente de todas partes (incluso de partes que no son de fiar). ¿Están los y las adolescentes preparados/as para gestionar tantísima información y tan diversa?

Ante el aluvión de informaciones constante, educar en el pensamiento crítico para poder discernir entre lo que es trigo de lo que es paja es la clave. Como comentan Eurídice Cabañes y su equipo de Arsgames: «Para poder emitir juicios razonados necesitamos información. En la era digital, paradójicamente, información es lo que nos sobra. Y en ocasiones hasta nos estorba». Es decir, pensar críticamente tendría como consecuencia, primero, tener capacidad de elegir la información adecuada y, segundo, ser responsable en el uso de la misma.

Y de esto va precisamente (In)fórmate, un proyecto de Fad y Google, que cuenta con el respaldo del Gobierno de España, y que persigue la construcción de una generación de ciudadanos y ciudadanas comprometidos/as con la verdad. Se ha detectado la necesidad de alfabetizar mediáticamente a adolescentes y se pretende dar respuesta a esta necesidad a través del fomento de su pensamiento crítico. Propuestas de pensamiento y de actividad articulan este proyecto ambicioso, que quiere llegar a 30.000 jóvenes de 14 a 16 años en dos años.

Las preguntas de inicio serían las siguientes (intentemos responderlas también nosotros/as, los adultos/as): ¿Estamos preparados/as para descifrar toda la información que nos llega? ¿Sabemos distinguir lo que es cierto de lo que no? ¿Conocemos las fuentes de las que proceden las noticias? ¿Todo lo que nos llega es importante, verídico o incluso real? Posiblemente la respuesta sea que nuestra rutina, obligaciones y quehaceres nos impiden tener el tiempo suficiente para analizar, contrastar y evaluar la información que recibimos.

Y yendo un paso más allá. Si conseguimos hacer el esfuerzo de pensar críticamente sobre las noticias que consumimos, ¿estamos capacitados/as para hacer una reflexión sobre ellas? ¿Podemos aportar contenido de valor que apoye esa información? Si opinamos con libertad sobre las situaciones que suceden a nuestro alrededor ¿lo hacemos de forma constructiva?, ¿aportan algo positivo?

En la era de la sobre-información es importante trabajar estas habilidades para que no nos creamos cualquier cosa. Para que no fomentemos la pereza intelectual. E incluso para que no avivemos la llama del odio y de los bulos que crece y se expande muy rápido. Parece que no, pero esto hoy en día podría ser lo más cercano a tener súper poderes. Todos nos podríamos fiar de esas personas defensoras de la verdad.

(In)fórmate nace de la experiencia de la Fad en el fomento y desarrollo del pensamiento crítico en sus programas educativos y de la importancia que tiene para Google ayudar a la ciudadanía a discernir lo real de lo falso en la información que consumen en Internet.
Los medios de comunicación también son un elemento muy importante del proyecto. Conocemos lo que nos enseñan en forma de texto, imágenes, vídeos o audio, pero no sabemos cómo se genera esa información, cómo se transforma…

La parte principal del proyecto se materializa en un juego para adolescentes que estén cursando 3º y 4º de la ESO: ERASER. A este juego los y las adolescentes llegarán después de haber visionado unos vídeos experienciales para que conozcan y entiendan lo que ocurre «por detrás» de la generación de una noticia, siempre acompañados de profes que les puedan resolver dudas. El equipo docente tendrá a su disposición una guía didáctica con recursos y herramientas para poder usar en el aula y ampliar conocimientos.
Y, de postre, podrán participar en el concurso Info-influencers, donde deberán poner en práctica todo lo aprendido y ayudar a mejorar la realidad informativa.

En un futuro distópico, podremos navegar en un mar contaminado donde se mezclen contenido erróneo, información dañina y desinformación. Esta contaminación no dejará de crecer y saber cómo diferenciarla será complicado. Que la realidad tal y como la conocemos no colapse depende de la capacidad de observación, deducción, análisis y espíritu crítico de los ciudadanos y las ciudadanas del presente.

Ojalá el paso por el proyecto (In)fórmate ayude a construir una visión más esperanzadora de la sociedad del conocimiento, ojalá brinde la oportunidad a muchos y muchas adolescentes de entender lo que ocurre a su alrededor, de filtrar la información recibida y de devolverla correctamente procesada a la realidad. Ojalá (In)fórmate cumpla su misión: hacer del mundo un lugar más real, interesante y verdadero.

*María Martínez Rivas es pedagoga de formación y «pa’ lo que haga falta» de profesión. Ha coordinado toda la fase de lanzamiento del Proyecto (In)fórmate desde Fad. Y es una contadora de historias nata (que no una charlatana).