Autor: Alicia Avilés Pozo
28 abril, 2017

¿Está la televisión atravesando una crisis similar a la que en su día atravesó la radio? ¿Es posible una reconciliación entre este medio y las nuevas generaciones? Son algunas de las preguntas que la web de nuevas tendencias Culture.com para la elaboración de un estudio en el que los protagonistas son aquellos de los que depende el futuro de este soporte: los jóvenes.

Según explica en el informe, hace ya años que esta pregunta se ha convertido también en capital para todos los estamentos de la televisión en España, ya que productoras, cadenas y anunciantes han tratado sin éxito de acercarse a la población más joven, mientras contemplan a las millonarias cifras de visionados de ‘youtubers’ que, simplemente, se sientan en su dormitorio y hablan de sus cosas.

Por eso, esta web ha querido saber qué porcentaje concreto de la gente joven reconoce consumir diariamente más minutos de Youtube que de televisión pública o de pago. Para esta encuesta, se ha preguntado a una base propia de datos de 8.000 usuarios españoles, hombres y mujeres, con edades comprendidas entre los 18 y los 35 años, de los cuales han participado y respondido de manera válida 1.682 personas.

La pregunta formulada ha sido “¿ves al día más minutos de Youtube, televisión a la carta o de televisión tradicional? El resultado ha sido abrumador: el 72% de los encuestados responde que Youtube, el 20% se decanta por la televisión tradicional y el 7% por la televisión a la carta.

En cuanto a qué es lo que menos les gusta de la televisión, la mayoría de los encuestados responde que su programación (un 47%), mientras que el resto señalan otras cuestiones como no poder elegir los contenidos (38%) o no poder interaccionar (11%).

Los autores explican que se trata de unos resultados muy llamativos que sirven para escenificar “la deriva actual entre la población joven”, así como otro factor importante, como es el del monopolio de Youtube y Google como núcleo de vídeo e información online.

En el punto más optimista, la televisión como medio no se muestra demasiado estigmatizada a ojos de este segmento de población, “que aún parece querer darle una oportunidad en el caso de que se sintiese atraída por algún programa concreto”. Por tanto, la pelota quedaría ahora en el otro tejado, en si las grandes productoras y cadenas aún están dispuestas a arriesgarse o ya han dado por perdida a estas nuevas generaciones de potenciales televidentes.