Cuando era niña le pedí un perro a mi madre pero me dijo que daba demasiado trabajo. Cuando llegué a la adolescencia pensé que ya no importaba eso de “demasiado trabajo” porque era lo bastante madura como para encargarme yo de Galleta (en mi imaginación ya tenía nombre, sí) pero mi padre me contestó que debía centrarme en los estudios. Ya adulta, un día decidí adoptar a Pancho y no pude haber tenido una idea mejor así que, querido millennial, estimada centennial, escribo este post en el Día Mundial de los Animales con el único y exclusivo objetivo de que sigas mis pasos y adoptes una mascota.

Pancho

Sé que estás muy concienciado con el medio ambiente, que formas parte de ese 88,7% de jóvenes que perciben que “como individuo, puedo jugar un papel importante en la protección del medio ambiente”, tal y como concluye el informe del “Barómetro Juvenil 2019. Participación política y activismo” que presentó ayer el Centro Reina Sofía sobre Adolescencia y Juventud de Fad. Estoy segura de que, si estás preocupada por tu entorno y sueñas con un mundo más ecológico y sostenible, también empatizarás con los seres vivos que viven en él, entre ellos, Lady, Otto, Bob, Lunita y todas las mascotas potenciales que ladran, maúllan y corretean por el prado o el asfalto deseando encontrar una humana con la que encariñarse.

Ellos serían más felices si los adoptaras pero tú, TAMBIÉN. Sobre todo ahora que eres joven y estás empezando a descubrir el mundo que te rodea y, aunque a lo mejor no lo sepas, se está forjando la personalidad que te acompañará durante el resto de tu vida. Distintas investigaciones destacan los muchos beneficios que conlleva tener una mascota, algunos de ellos son:

  • El valor de la responsabilidad. Mi madre tenía razón, los animales dan mucho trabajo, exigen tiempo, horarios, cuidados continuos y diarios: agua, comida, baño, paseos, ¡mimos y compañía! Ellos dependen de sus humanos y humanas para todo y asumir como propias todas las tareas que te exige tu gato te ayudará a ser más responsable.
  •  El aumento del ejercicio físico. Si adoptas un perrito, una bolita peluda rellena de amor y ávida de atenciones se plantará delante de ti cada seis-ocho horas con la correa en la boca y muchas ganas de echarse dos o tres carreras contigo o con los perros amigos del barrio. ¡Adiós Netflix, hola gimnasio al aire libre! ¡Y gratis!
  • El alivio de la tristeza, de la soledad. No podemos negar que esos momentos existen. Para todos y para todas. El sexto sentido de nuestras mascotas puede detectar los bajones de ánimo incluso antes que nuestros seres queridos y su gran inteligencia emocional les impulsa a consolarnos con un abrazo, un lametón, o simplemente sentándose a nuestro lado para acompañarnos en ese mal momento. Sin palabras.
  • La mejora de la vida social. Nuestros amigos caninos y sus paseos diarios favorecen encuentros y conversaciones con otros padres y madres perrunos de las que puede nacer una amistad. Quien dice amistad dice un “lo que surja” porque, además, los animales son muy buenas celestinas Y si se tercia, perretes y perretas también hacen amigos y pueden ligar (Como en “101 dálmatas”, sí).
  • El descenso del estrés. ¿Sabías que en Japón existen neko cafés a los que la gente acude a la salida del trabajo para acariciar gatos? Está comprobado científicamente que cuando acaricias a tu mascota se reduce la presencia en el organismo de la hormona del estrés (cortisol) y aumenta la de la hormona del bienestar (oxitocina) que, curiosamente, es la misma que une a las madres con sus hijos e hijas.
Viñeta de la ilustradora Gemma Gené

Existen otros beneficios como la mejora de la salud cardíaca o la resistencia a las alergias. Tampoco podemos olvidarnos de la ayuda prestada por los perros lazarillos a personas invidentes desde tiempos ancestrales o las terapias con perros que recientemente han puesto en marcha distintos hospitales para mejorar el estado del ánimo de sus pacientes.

Querido millenial, estimada centennial, si todavía no te he convencido, puede que lo haga esta campaña creada por  Adobe Pawtrait Project, unión entre Adobe y el refugio de animales Sydney Dogs and Cats Home para promover la adopción de mascotas y que analiza La Criatura Creativa en este post. En ella, te invitan a adoptar “una alarma que funciona sin pilas, un personal trainer o un terapeuta incansable”, una manera gráfica y divertida de mostrar cómo enriquecen nuestro día a día los peludos.

Campaña Adobe Pawtrait Proyect

¿De verdad te vas a perder la experiencia de tener una mascota?