•    El objetivo de esta jornada es el análisis crítico de la construcción de las identidades de género, centrando la atención en la adolescencia y la juventud.

•    Está organizada por el Centro Reina Sofía sobre Adolescencia y Juventud, un centro privado e independiente creado por la FAD gracias al apoyo de Banco Santander y Telefónica.

(Madrid, 28 de octubre de 2015).- “El patriarcado ha conseguido atrofiar nuestra mirada, invisibilizar y naturalizar la desigualdad y que esta pase de generación en generación en sociedades que formalmente se consideran igualitarias”. Con esta rotundidad ha hablado esta mañana Nuria Varela, periodista y escritora especializada en Violencia de Género y Políticas de Igualdad, que ha ofrecido la conferencia inaugural “Barcos y corazones. Las sutilezas del patriarcado”, en el marco de la jornada «¿Fuerte como papá? ¿Sensible como mamá? Seminario sobre identidades de género». En ella, el conjunto de ponentes ha coincidido en destacar la necesidad de convertir en realidad el proyecto formal de equidad de género insistiendo en las estrategias educativas.

Para Nuria Varela existen dos modelos de patriarcado, el de coerción y el de consentimiento. El primero, según ha explicado, está tipificado en las leyes, se asienta cuando la desigualdad es legal. El segundo, el de consentimiento, “es el que está establecido en las democracias occidentales, donde se reproducen las desigualdades de género fundamentalmente mediante mitos y estereotipos que se vuelven verdades a fuerza de repetirlos”.

La jornada, celebrada en el Espacio Fundación Telefónica con el objetivo de realizar un análisis crítico sobre la construcción de las identidades de género, centrando la atención en la adolescencia y la juventud, ha sido organizada por el Centro Reina Sofía sobre Adolescencia y Juventud, un centro privado e independiente creado por la FAD gracias al apoyo de Banco Santander y Telefónica.

El director general del Centro, Ignacio Calderón, ha sido el encargado de inaugurar el seminario, al que han acudido en torno a 200 profesionales. En su intervención, Calderón ha resaltado el compromiso del Centro Reina Sofía sobre Adolescencia y Juventud por impulsar los avances en una socialización más justa y solidaria de jóvenes y adolescentes. Según ha señalado, “es en la adolescencia cuando se establecen los pilares de la identidad y se afrontan los ejercicios y estrategias de socialización sobre los que se construyen buena parte de las expectativas y percepciones que darán contenido a la personalidad”.

Tras la intervención de Ignacio Calderón, la jornada ha continuado con la presentación del informe del Centro Reina Sofía sobre Adolescencia y Juventud “¿Fuerte como papá? ¿Sensible como mamá? Identidades de género en la adolescencia”, de mano de la coordinadora del Centro, Anna Sanmartín, y de una de las autoras de dicho estudio, Elena Rodríguez.

El informe analiza, a través de una encuesta a 2.154 adolescentes y jóvenes escolarizados de 14 a 19 años, los estereotipos que giran en torno a lo que significa “ser chico” y “ser chica”, así como la manera en que se ponen en juego las expectativas, los roles y los referentes colectivos, con una mirada especial a las relaciones interpersonales.

Elena Rodríguez ha destacado “la existencia de un acuerdo unánime sobre los principales estereotipos respecto a las diferencias entre chicos y chicas”. Así, según se desprende del estudio, mientras que las cualidades que los adolescentes atribuyen a las chicas están relacionadas con la sensibilidad, la preocupación por la imagen, la responsabilidad o el ser comprensivas, las que se atribuyen a los chicos están más vinculadas con el ser dinámicos, activos, autónomos, emprendedores o incluso celosos y posesivos.

En el discurso de estos jóvenes también se observa, según comenta Anna Sanmartín, cierta confusión en torno al término “igualdad”, que les lleva a asumir que “las diferencias biológicas entre chicos y chicas imposibilita la existencia de una verdadera igualdad”

A continuación, la profesora de Ciencia Política de la Universidad Autónoma de Madrid (UAM), Máriam Martínez-Bascuñán, ha ofrecido la lectura crítica “Las identidades de género en la adolescencia: ¿Por qué permanecen inalterables?”. En ella, la autora ha mostrado preocupación por el hecho de que “los roles que los adolescentes adscriben a cada uno de los géneros sean sumamente tradicionales”. La conclusión a la que llega Martínez-Bascuñán “es que estamos ante unos clichés sobre los que ya se hablaba a mediados del siglo pasado”, cuando en 1949 Simone de Beauvoir escribió “El segundo sexo”. Algo que, según ha manifestado, “es muy preocupante” y requiere de la puesta en marcha de una serie de estrategias educativas que tiendan a convertir en realidad el proyecto formal de equidad de género. 

Como punto y final de la jornada, se ha celebrado una mesa redonda en la que han participado Lucas Platero, doctor en Sociología por la UNED; Amapola Povedano, profesora de Psicología Social de la Universidad Pablo de Olavide; y Silvia López, profesora de Ciencia Política de la UAM. En ella se ha debatido sobre la educación en igualdad de género y se han abordado cuestiones como los estereotipos de género, los efectos de las políticas públicas o cómo la discriminación por identidad de género y la orientación sexual también pueden considerarse formas de violencia de género.