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Perros en las aulas para favorecer la inclusión social

En los Centros Abiertos de Montacada i Reixac, Barcelona, los alumnos reciben la visita de perros que realizan una serie de ejercicios que sirven como herramienta para trabajar la cohesión social, la inclusión y la tolerancia. Estos centros funcionan fuera del horario escolar y organizan actividades lúdicas para dar apoyo a jóvenes y niños en riesgo de exclusión social.

Una de las impulsoras del proyecto 'Link', que busca mejorar la calidad de vida de los alumnos y sus familias en situación de vulnerabilidad, Sonia Puentes, señaló que los alumnos de estos centros "realizan varios ejercicios para trabajar el cuidado del animal y al mismo tiempo interactúan y colaboran entre ellos". Puentes es fisiopediatra y descubrió que el trabajo con animales podía despertar una motivación extra cuando trabajaba en la recuperación de la pierna de un niño.

Puentes indicó que se busca "un refuerzo positivo" donde "que el niño o el adolescente trabaje en beneficio del perro termina repercutiendo en su propio bienestar". Junto a la veterinaria Lola Torres ha diseñado una serie de objetivos para poner en práctica en las aulas de estos espacios educativos singulares.

En las primeras sesiones trabajan el descubrimiento del perro, enseñan a los niños cómo actuar con el animal e interpretar su estado de ánimo observando el lenguaje del perro. Según Puentes, las primeras sesiones "son un poco abrumadoras, ya que los niños están sobreexcitados por la presencia del perro pero van aprendiendo a interpretar los sentimientos del animal y actuar con más serenidad". Con los niños se desarrollan actividades que sirven para establecer un vínculo de confianza entre alumnos y animal, en cambio con los adolescentes el trabajo con el perro va más allá. Para fomentar su implicación se les encarga guiar al perro en una sesión real de terapia, ya que de esta manera trabajan la responsabilidad, la tolerancia y la inclusión.

En este centro los alumnos trabajan con Neula, una perra que ha participado en varios proyectos de este tipo, llevando a cabo terapias con personas mayores, enfermos con daños cerebrales, personas con multidiscapacidad, niños con autismo y ha trabajado en la estimulación sensorial de recién nacidos. Neula es ciega de un ojo, factor que se utiliza dentro del entorno educativo para incidir en la diversidad y la inclusión. Además, ayuda a "reflexionar sobre la tolerancia con Neula como ejemplo, ya que puede tener una vida normal pese a tener una pequeña discapacidad", destacó Puentes.

El proyecto también trabaja el cuidado responsable para prevenir el maltrato animal y el abandono de los animales, además en las clases se divulga los cuidados básicos de un animal y las exigencias legales, como la implantación del microchip o el censo municipal de mascotas. Los grupos que ya han trabajado con Neula han incrementado la cohesión del grupo, conectan más y colaboran entre ellos para ayudarse. Además, la experiencia ha permitido tratar problemas emocionales y de conducta.

Fuente: La Vanguardia