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Pasa la vida

  • Definición
  • Objetivos
  • Destinatarios
  • Materiales
  • Metodología

 

 


Definición.

 

“Pasa la vida. Las dos caras del consumo” consiste en un documento audiovisual con el que se pretende fomentar la reflexión y el debate en torno a imágenes, secuencias y diálogos que reflejan un aspecto especialmente complejo, la percepción que los jóvenes tienen del consumo de drogas en general y de los supuestos efectos positivos de ese consumo en particular.

 

 


Objetivos

 

El objetivo último de “Pasa la vida. Las dos caras del consumo” es, precisamente, analizar y mostrar las diferencias y las discrepancias entre las expectativas positivas que genera el consumo de drogas, esto es los “beneficios” del consumo, y su resultado real.

El desmantelamiento de esas percepciones o, al menos, de la parte mitificadora que incorporan es un objetivo preventivo muy apropiado para las edades en la que está pensada su aplicación. Lejos de seguir insistiendo en una labor preventiva basada en la información sobre los riesgos, sobre los efectos negativos del consumo de drogas, lo que se pretende es una puesta al día, una reformulación de los efectos positivos, de los presuntos beneficios del consumo de drogas, o al menos, de algunos de ellos.

 


Destinatarios.

 

Ésta es una propuesta de trabajo dirigida al profesorado y monitores de educación formal y no formal para facilitar su tarea educativa con personas de 16 a 18 años.

 


Materiales.

 

El programa consta de dos instrumentos: el documento audiovisual y la guía didáctica, ambos con la misma importancia y utilidades diferentes. El documento audiovisual es el punto de partida, la guía didáctica propone formas de conducir y realizar el debate y la reflexión y el punto de llegada lo pondrán los jóvenes participantes.

El programa “Pasa la vida. Las dos caras del consumo” tiene cinco capítulos, de una duración aproximada de 5 ó 6 minutos por capítulo y una duración total de algo más de 30 minutos. Puede verse de forma completa o puede verse por capítulos o puede utilizarse sólo un capítulo aislado. Es decir, cada capítulo tiene sentido por si mismo y puede ser de utilidad educativa y, a su vez, todos los capítulos en secuencia dan lugar a una sola historia.

Estos cinco capítulos son los siguientes:

 

  • Lo que quiero hacer con mi vida.
  • Un poquito de respeto.
  • Lo dejo cuando quiera.
  • Pasa la vida.
  • Pasa a la acción.

 


Metodología

 

Las propuestas en cuanto a la metodología a seguir se realizan siguiendo el orden de los capítulos. En cada uno de los apartados referido a cada capítulo se encuentran dos tipos de propuestas metodológicas: o bien son referencias de análisis que suelen ser preguntas, y que se basan en ideas y planteamientos que se refieren a la acción o al diálogo que aparece en el capítulo, o bien son pequeñas actividades que, enlazando con lo que se acaba de ver en la película, puedan aportar elementos sobre los que discutir, pensar, discrepar, verse representados, defenderse o cambiar.

En general estas propuestas no deberían ir ubicadas justo después del visionado. La recomendación es que tratándose de jóvenes de 16 a 18 años se pueda hacer un pequeño comentario en voz alta sobre algunas de las secuencias e ideas que parecen en la película. A menudo este debate posterior puede ser lo suficientemente interesante y rico como para que se tenga la sensación de que no hace falta hacer nada más o que sea difícil dar el siguiente paso. En este caso el profesorado puede utilizar las referencias de análisis para animar, dinamizar y conducir el debate.

Las actividades planteadas pueden ser de mucha utilidad posteriormente. Todas están pensadas para realizar en pequeños grupos de entre 4 y 6 personas (excepto en los casos en los que se indique otra cosa) y deberían ir seguidas de una puesta en común en el grupo grande.

Algunas de ellas son tareas para resolver entre diferentes personas, otras requieren un pequeño trabajo individual previo y otras son simples preguntas para que sean contestadas y argumentadas. Lo único que tienen en común es que, en cierta medida, obligan a poner el acento en una parte concreta de las ideas de la película y a hablar de ello.

Se ha pretendido que el visionado de un capítulo, la realización de una actividad (o a lo sumo dos) de las propuestas y una puesta en común ocupen una hora de trabajo.

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