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PIDE: Programa Integral de Desarrollo Educativo en la familia

  • Definición
  • Objetivos
  • Metodología
  • Materiales
  • Evaluación

 

 

 

 

 

Definición.

 

Programa básicamente dirigido a intervenciones desarrolladas en Latinoamérica desde la perspectiva de la Cooperación al Desarrollo.

Se complementa con :

 

PIDE Comunitario

 

PIDE Escolar

 

El PIDE familiar es un programa educativo diseñado para aplicarse a partir de una de las instancias que favorecen el desarrollo evolutivo y madurativo del niño, la mejora de sus relaciones con los demás y su relación con el medio social en el que vive: la familia.

La familia es un agente socializador fundamental y por ello entendemos que este ámbito es un espacio natural para trabajar la prevención. En la familia es donde empezamos a convivir, a comunicarnos mejor, a respetar a los demás, a valorar las cosas que son importantes.

 

Desde el PIDE familiar abogamos por un enfoque educativo que promueva un desarrollo personal de hábitos, actitudes y valores en la unidad familiar, que serán útiles a los hijos para afianzar su propia autoestima, responsabilidad y madurez.

 

La convivencia en familia desencadena aprendizajes que nos ayudan a desarrollarnos y suponen la antesala de nuestro comportamiento social posterior. Sin embargo, existen múltiples factores de riesgo en el seno familiar que predisponen hacia conductas problema. Algunos ejemplos:

 

La sobreprotección o exceso de protección por la angustia que sienten los padres ante unos hijos cada vez más autónomos. En el adolescente produce poca autonomía, irresponsabilidad, escaso sentido crítico y dificultad para tomar decisiones ya que en todo momento va a necesitar la aprobación de sus progenitores. La sobreprotección puede presentar una seria dificultad para establecer relaciones grupales o hacerlo de forma dependiente.

 

La falta de comunicación entendida no sólo como la dificultad para escuchar sino también la de responder adecuadamente por parte de los padres. La situación genera introversión, inseguridad y ansiedad en el joven puesto que percibe que su mundo emocional es cuestionado constantemente. Que el adolescente asuma esto como natural supondrá dependencia en las relaciones sociales, problemas de integración y excesiva subordinación al grupo ya que necesitará ganar ese lugar que no encuentra en su familia.

 

La dificultad para fijar límites -tanto por permisividad o por excesiva rigidez de los adultos- es dañina para el adolescente y aún más nociva es la oscilación entre ambos sin un motivo definido. La permisividad acarrea dificultades para interiorizar normas debido a que la ausencia de ellas en el entorno familiar impedirá, al no comprender su necesidad social, la generalización a otros medios. La rigidez genera falta de flexibilidad en el cumplimiento de las normas o una tendencia a la transgresión de las mismas, además de condenar al adulto a una actividad permanente para normativizar todo. La oscilación entre ambos extremos expone al adolescente a una situación de indefensión, en la que no sabe qué es lo que se espera de él. Esto se traduce en un liderazgo impositivo o en una inhibición relacional, dos extremos desequilibrados y despersonalizantes que impiden que el sujeto se manifieste como realmente es.

 

Situación familiar conflictiva: La relación conflictiva entre los padres produce cambios bruscos de comportamiento e incremento de la ansiedad en los hijos. Aunque el proceso evolutivo del adolescente le lleva a diferenciarse de su familia, ésta sigue siendo -aun por contraposición- la referencia central en su proceso de maduración. Una relación familiar conflictiva conlleva en el adolescente la dependencia del grupo que así intenta conseguir su amparo o la dificultad para establecer relaciones grupales que eviten el compromiso relacional que tanto dolor le causa en su familia.

 

Consumo excesivo de drogas o alcohol por parte de los padres. Una actitud permisiva o el mismo consumo de sustancias tóxicas en los progenitores puede promover un aprendizaje por modelado y facilitar la incorporación del adolescente a grupos de consumidores.

 

Sobreexigencia: Exceso de expectativas sobre el adolescente. El afán de que los hijos obtengan éxito y logren las mejores oportunidades puede ocultar a los padres las verdaderas capacidades, necesidades y deseos de sus hijos. La sobreexigencia favorece la falta de motivación y añade dificultades para aceptar los fracasos. En las relaciones sociales, podría implicar rivalidad porque el joven sometido a sobreexigencia tenderá a pensar que se es bueno si se es mejor que otro.

 

Por ello es necesario que la familia sea consciente de la existencia de estos y otros riesgos y que aprenda a manejarlos para poder así prevenir conductas problemáticas futuras. El núcleo familiar actúa como agente preventivo:

 

Transmitiendo valores y actitudes

 

Ofreciendo un clima afectivo de reconocimiento y aprobación, favorecedor de la estabilidad emocional

 

Incentivando el desarrollo de la autoestima, y la valoración adecuada de sus cualidades Enseñando límites y normas que favoreciendo el control y la tolerancia a la frustración

 

Asumiendo responsabilidades como parte del desarrollo madurativo

 

Fomentando en sus hijos la autonomía, haciendo que sean menos dependientes de la aprobación de los demás

 

tilizando la comunicación como herramienta favorecedora del intercambio de sentimientos, emociones y experiencias

 

Desarrollando habilidades sociales facilitadoras de una integración social adecuada

 

Identificando gustos y aficiones y utilizando adecuadamente el ocio y tiempo libre

 

La familia es la unidad básica de la sociedad pero no es la única y por ello es conveniente coordinar los esfuerzos que se hagan desde otras instancias como la escuela y la propia comunidad que también persigan la creación de unas condiciones de vida mejores a través de la formación de los individuos y de su participación en la vida social.

 

 

Objetivos.

 

El objetivo global del P.I.D.E. es el desarrollo progresivo y armónico de las comunidades y de los individuos que las constituyen.

 

Para ello, los objetivos generales del P.I.D.E. son:

 

Mejorar la formación integral de los individuos

 

Aumentar la participación de los individuos en su medio social

 

3Desarrollar las instituciones que permiten canalizar la participación social.

 

Los objetivos específicos del PIDE familar son los siguientes:

 

Mejorar el trabajo de padres y familiares como agentes educativos en el medio familiar

 

Aumentar la cohesión familiar

 

Contribuir a la formación integral de todos los miembros de la familia

 

Promover la reflexión de los padres y familiares sobre los problemas que afectan a su comunidad y sus posibilidades de contribuir a su solución

 

Coordinar e integrar el trabajo en los diferentes ámbitos en los que estemos interviniendo (escuela, familia, comunidad)

 

Metodología.

 

El PIDE familiar es una herramienta diseñada para ayudar a las personas a mejorar la convivencia familiar, a resolver los problemas que aparecen en las familias, a tomar conciencia de los problemas de la familia y a apoyarse unos en otros para resolverlos. En resumen, supondría el embrión de la creación de Escuelas de Padres en los centros escolares y/o comunidades en las que se aplica.

 

El trabajo preventivo con los padres está planteado en el PIDE familiar con una metodología activa y participativa que comienza con un proceso de formación a los profesionales que van a ejercer como mediadores familiares.

 

Del mismo modo que en el PIDE escolar el perfil del mediador queda definido por la propia actividad a desarrollar y el modo de hacerlo -el profesor-, en el caso del PIDE familiar son varios los profesionales que pueden actuar como mediadores familiares en las sesiones con los padres (profesores, voluntarios, religiosos, un padre o madre de familia, líder comunitario,....)

 

Una vez formados los mediadores, programarán las actividades a desarrollar con los padres utilizando para ello el guión de programación que se facilita en los materiales: cómo, cuándo y quién convocará a los padres; en qué local se van a realizar las sesiones; cuántas sesiones se van a desarrollar, de qué duración y en qué horario; cuáles serán las temáticas que se traten; programa de cada día de sesión....

 

Se ha primado la comprensión de las diferentes áreas temáticas así como las actividades previstas para trabajarlas y el resultado es un material de fácil utilización y eminentemente práctico para el mediador.

Se ha previsto que las diferentes sesiones con los padres no sean técnicas y magistrales sino que están pensadas para promover la reflexión sobre problemas y situaciones que afectan a su comunidad y cómo contribuir a su solución. El mediador debe estar atento a motivar, a facilitar y a hacer patente la capacidad de los grupos para resolver los problemas pero sin dirigir, sin ofrecer su solución.

 

El programa completo está diseñado para ser realizado en unas 20 horas de intervención (2 horas por bloque temático), que se distribuyen de forma flexible en función de las necesidades del grupo de participantes. No obstante, el carácter modular de los materiales permite también concentrar la intervención en menos horas o, por el contrario, dedicar más horas a la misma, profundizando en alguno de los contenidos.

 

 

 

Cada sesión se inicia con el planteamiento de la misma en la que a partir del debate, el mediador dirige la atención del grupo hacia el asunto que les va a ocupar. Después comenzaría el desarrollo de la actividad y, por último, el mediador realizará un resumen de las ideas más importantes que los participantes deben tener acerca del tema tratado.

 

A lo largo de todo el proceso, está previsto que el Equipo Técnico promotor del proyecto acompañe y apoye técnicamente al mediador a lo largo de todas las sesiones.

 

Hemos planteado el seguimiento de la intervención en el ámbito familiar como una evaluación de proceso a partir de dos cuestionarios:

Valoración del grupo de padres respecto a cada una de las sesiones en las que ha participado (organización de la sesión, tema trabajado, actividades realizadas, utilidad de la sesión...)
Valoración del mediador respecto a la participación de los padres en las sesiones (interés demostrado, comprensión de las actividades, aplicación de lo aprendido...)

 

 

 

 

Materiales.

 

 

1. Guía para el mediador:

De entre todos los temas que potencialmente preocupan a los padres, hemos identificado los diez que con mayor frecuencia son demandados por ellos. Para facilitar el trabajo del mediador en las áreas temáticas, la guía incluye una propuesta de trabajo con las familias para cada uno de los temas.

 

 

 

 

 

 Además de los 10 cuadernos con cada una de las áreas temáticas, se incluye el Guión de Programación con indicaciones que ayudarán al mediador a planificar su trabajo formativo en función de cuáles sean los temas de mayor interés para cada grupo de padres y familiares.

 

 

 Las áreas temáticas propuestas son:

 

1. El desarrollo de nuestros hijos

 

2. La sexualidad

 

3. La salud

 

4. El consumo de drogas

 

5. La autoestima familiar

 

6. La autoridad y la organización del hogar

 

7. La comunicación

 

8. El tiempo libre y la cohesión familiar

 

9. La participación en el medio social

 

10. Los valores y la convivencia familiar

 

 

En cada una de las áreas temáticas se repite la misma estructura:

 

 los objetivos que se pretenden alcanzar en relación a esa área

 

resumen de los conocimientos básicos que el mediador debe tener para dirigir la sesión

 

propuesta completa de actividades para realizar con los padres

 

2. Cuadernos para los padres.

 

Es una carpeta con diez cuadernos (uno por área temática) que pretenden actuar como recordatorio de las actividades trabajadas y como instrumento de apoyo a los padres para facilitar en su familia la introducción de los temas trabajados en las diferentes sesiones.

 

 

Material complementario al PIDE Escolar

 

 

Formación de Formadores:

 

Manual de tecnicas

 

recursos técnicos que permiten diseñar y ejecutar acciones formativas desde posicionamientos pedagógicamente correctos

 

 

 

 

 Información General para la Prevención de Drogodependencias

Información genérica sobre conceptos y metodologías propias del ámbito de trabajo de las drogodependencias.

 

 

 

 

 

 

Evaluación.

 

La utilización del programa PIDE es parte integrante de los proyectos de Cooperación al Desarrollo que, desde la FAD y en colaboración con Organizaciones Locales, se llevan acabo en diferentes países de Latinoamérica.

Su evaluación está sujeta a la propia evaluación de los proyectos en los que se aplica y, junto a los resultados programados, incluye los indicadores y las fuentes de verificación que permiten valorar el logro de los objetivos propuestos.  

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