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LSD

Nombre LSD
Conocida como Ácidos, tripis, micropuntos, secantes ,Batman, Pat
Familia Perturbador / Alucinógeno
Fórmula Dietilamida del Ácido Lisérgico
Origen Derivado alcaloide sintético del cornezuelo de centeno.
Presentación El LSD puede presentarse de muy diversas formas: tabletas, cápsulas, tiras de gelatina, micro-puntos, etc. La distribución de la sustancia se lleva a cabo en hojas de papel secante sobre las que se ha impregnado dicha droga.

Éstas, a su vez, se "decoran" con muy diversos motivos, adquiriendo al final un aspecto de sello o calcomanía que pasa fácilmente inadvertido.

Administración Oral
Tópica
Historia El LSD fue descubierto accidentalmente por el químico suizo A. Hoffman en el año 1938 cuando trataba de encontrar una sustancia análoga a un estimulante del sistema circulatorio.

El ácido lisérgico es un componente del cornezuelo de centeno que al añadirle un grupo dietilamida se logra por semisíntesis el LSD.Los primeros experimentos se remontan a los años 40 y consistieron en un intento de facilitar la terapia a determinados pacientes. Desde entonces, con dosis bajísimas, se siguió utilizando para combatir algún trastorno como el alcoholismo crónico, anomalías sexuales, etc., hasta que se comprobó que los efectos producidos eran imprevisibles y no se podían controlar de manera adecuada.

El uso ilegal de esta droga se generalizó a partir de los años 60-70 asociado a la llamada "contracultura" siendo utilizado por universitarios, intelectuales, artistas y músicos en busca de otros estados de conciencia.

Uso terapéutico Actualmente no se reconoce ningún uso terapéutico del LSD.
Tendencias de Consumo Veamos algunos datos sobre el consumo de alucinógenos en España:

  • El 2,9% de la población española de 15 a 64 reconoce haber consumido alucinógenos en alguna ocasión a lo largo de su vida y el 0,7% en el último año.
  • La edad media para el comienzo del consumo se sitúa en torno a los 18,7 años y el consumo es mayor entre los varones que entre las mujeres.
  • Sólo el 1,3% de la población escolar de 14 a 18 años ha consumido alucinógenos en los últimos 30 días.
  • La tendencia en los últimos años establece un aumento en las prevalencias del consumo de alucinógenos de 1999 a 2001 en aquellos que han consumido alguna vez en su vida (1,9% en 1999 a 2,9% en 2001) pero se mantienen estables las prevalencias en aquellos que han consumido en los últimos 30 días (0,2% en 1999 y 2001)

Fuente: Encuesta Domiciliaria sobre Consumo de Drogas en España, 2001 (población de 15 a 64 años) y Encuesta sobre Drogas a población escolar, 2002 (estudiantes de 14 a 18 años). Delegación del Gobierno para el Plan Nacional sobre Drogas.

Situación Legal Según el Código Penal español, el LSD es considerada una “sustancia que produce grave daño a la salud” y en tal sentido, serán castigadas todas aquellas personas que elaboren, trafiquen, promuevan, favorezcan o faciliten el consumo o lo posean con dichos fines.

La conducción de un vehículo bajo sus efectos también será penada

El consumo en lugares, vías, establecimientos o transportes públicos del LSD constituye una infracción sujeta a sanción administrativa que puede ser sustituida por un tratamiento de deshabituación adecuado.

Dependencia y Tolerancia No se ha demostrado que genere dependencia.La tolerancia se desarrolla con bastante rapidez, pero desaparece tras varios días de abstinencia.
Síndrome de Abstinencia No existen evidencias de síndrome de abstinencia.
Efectos La dosis media eficaz oscila entre 50 y 75 microgramos. Sin embargo, la manera en que se impregna esta sustancia en el papel secante que le sirve de soporte provoca importantes variaciones en dichas proporciones.

En función de la cantidad ingerida, la personalidad previa, el estado de ánimo o las expectativas del consumidor la ingestión puede tener consecuencias imprevisibles.

Las primeras manifestaciones se presentan al cabo de 30 o 40 minutos y se pueden prolongar durante 8 horas más para desvanecerse a partir de entonces, de forma paulatina.Los efectos de la sustancia no se pueden predecir, pudiendo resultar muy gratos y divertidos o conllevar experiencias francamente desagradables, ("mal viaje"). En éste último caso, el sujeto suele experimentar una pérdida completa de control emocional, estados de pánico, ideas de persecución, vértigos, desorientación, etc.

En general, los efectos alucinógenos son:

  • Sensación de mayor agudeza sensorial y de intercambio de percepciones: colores más brillantes, se oyen sonidos inaudibles, se "escuchan los colores", "se visualizan las notas musicales".
  • Experiencias místicas o emocionales, profundo sentimiento de alegría, de paz, de sintonización y unión con los demás, etc.
  • Alteración de la imagen corporal y de las distancias.
  • Dificultad de concentración, de control del pensamiento y de la memoria.
  • Se reduce la coordinación muscular y la percepción del dolor.
  • Fluctuaciones del humor.
  • Aumento de la temperatura corporal, de la tensión arterial y del ritmo cardíaco.
  • Inapetencia, sudoración, rubor facial, sequedad de boca, somnolencia.
  • Fotofobia (fobia a la luz).
Riesgos Existen datos contundentes en cuanto a las secuelas en la esfera psicológica producidas por el consumo de LSD. Destacan los trastornos de depresión y ansiedad.

Uno de los mayores peligros en relación con el consumo de LSD lo constituye el llamado “flash- back” o retorno de la vivencia tenida con la droga. Puede ocurrir tiempo después de la ingesta - sin mediar una nueva dosis- y conlleva riesgos considerables para la integridad de la persona.

También se pueden presentar episodios depresivos graves, cuadros psicóticos de tipo esquizofrénico, conductas de carácter paranoide, deficiencias en la memoria y en el pensamiento abstracto.

Otro riesgo asociado al consumo de LSD guarda relación con las alucinaciones que vive el sujeto que pueden conllevar imprudencias. La experimentación no debe realizarse nunca en soledad.

Consumo de menor riesgo Tener en cuenta que:

  • Se desconocen las cantidades exactas de LSD que llevan impregnados los secantes, por ello se recomienda consumir la menor dosis posible. Para ello, se puede cortar el secante en varias partes y consumir una de ellas
  • Los efectos del LSD no son inmediatos, se inician en torno a la media hora tras el consumo, por lo que no se ha de consumir más cantidad del ácido para sentir los efectos de manera más rápida.
  • Dada las múltiples alteraciones que provoca el consumo de LSD se aconseja realizar las tomas cuando uno se encuentra bien física y sobre todo psicológicamente.
  • Evitar consumir cuando existen problemas cardíacos, respiratorios, aumento de la tensión arterial, alteraciones del estado de ánimo, problemas mentales graves, embarazo, etc.
  • No mezclar el LSD con otras sustancias.
  • Consumir en un lugar tranquilo, con escasos estímulos, aireado.
  • Beber abundante agua para evitar la deshidratación y contrarrestar los riesgos del aumento de la temperatura corporal.
  • Espaciar los consumos porque el LSD produce una rápida tolerancia en el organismo y de ese modo se evitan al máximo alteraciones en el estado de ánimo, ansiedad, sueño, etc.
  • Tener presente que bajo el consumo de LSD es probable que aparezcan reacciones desagradables. Conocer esta situación puede ayudar a mantener la calma y a actuar de modo adecuado.
  • Conviene estar acompañado de algún compañero que no haya consumido por si las reacciones que provoca el LSD son desagradables o de difícil autocontrol.
  • Conviene descansar las horas posteriores a la toma de LSD y evitar cualquier nuevo consumo de ésta u otras sustancias.
  • Si se ha consumido el ácido y ha generado reacciones desagradables es muy probable que si se inicia de nuevo el consumo aparezca un nuevo “mal viaje”.
  • Si uno se encuentra mal bajo los efectos de la sustancia se aconseja acudir a un centro sanitario a pedir ayuda.
Detección en la orina Las analíticas habituales realizadas en orina detectan restos de la sustancia hasta 5 días tras la suspensión del consumo.