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Hongos Alucinógenos

Nombre Hongos Alucinógenos
Conocida como Hongos mágicos, Mongis, Setas, Pajaritos, San Isidros, Derrumbes, etc.
Familia Perturbador / Alucinógeno
Fórmula Psilocibina: C12H17N2O4P
Psilocina: C12H16N2O
Origen Las especies más consumidas pertenecen al género Psylocibe, estos hongos deben sus efectos a dos alcaloides llamados Psilocibina (principio activo más característico) y la Psilocina.

La estructura de ambos es similar a la de la serotonina, pero, entre ellos la diferencia principal es que la psilocina desaparece una vez secado el hongo.

Otros alcaloides que aparecen en estas sustancias pero de los que se desconocen sus efectos son la Baeocistina, Norbaeocistina y los Basidiomicetos, a los que pertenece la Amanita Muscaria altamente venenosa.
Estos hongos se pueden encontrar en zonas húmedas, en España especialmente en la zona de la cornisa Cantábrica.

Presentación Puede presentarse en su forma natural o en polvo (dentro de cápsulas).
También es posible encontrarlos dentro de bolsas llamadas “smell bags” (bolsas para oler), siendo la forma de presentación con la que últimamente se comercializan.
Administración Oral (masticada, en infusión, etc.)
Historia El uso inicial de esta sustancia se remonta a siglos atrás. Se utilizaba con fines místico- religiosos y lúdico-festivos, ya que se les otorgó la capacidad de ver el futuro y de curación, siendo utilizados por los chamanes en sus rituales.

En la época precolombina se consumían en público los hongos sagrados o “carne de Dios”, convirtiéndose en un rito más de sus ceremonias.
Fue ante esta práctica cuando la Iglesia católica inició una persecución que hizo que este consumo fuera clandestino.
Al ser Centroamérica y Sudamérica las zonas donde más uso se hacía de esta sustancia, es fácil hallar, en la actualidad en estos lugares, esculturas y templos con forma de hongo.

Uso terapéutico No se conoce
Tendencias de Consumo Las encuestas oficiales sobre el consumo de drogas realizadas a la población española no recogen información sobre el consumo de hongos.
En este sentido, se puede interpretar que su consumo no está muy extendido en nuestro país, aunque a través de otros indicadores se observa su presencia e incluso un posible aumento en la actualidad, al contrario de lo que ocurre con otros alucinógenos (LSD).
Situación Legal Según el Código Penal español, los alucinógenos son considerados sustancias que producen grave daño para la salud y en tal sentido, será castigada toda persona que elabore, trafique, promueva, favorezca o facilite su consumo o lo posea con dichos fines.

También será penada la conducción de un vehículo bajo los efectos de su consumo.

Igualmente, su consumo en lugares públicos se considera infracción administrativa grave a la seguridad ciudadana, esto quiere decir que aunque no está considerado como delito, no se contempla como tal en el Código Penal, si es una infracción que puede sustituirse por un tratamiento de deshabituación adecuado.

Dependencia y Tolerancia Es difícil encontrar consumos repetidos de estas sustancias a largo plazo por lo que las investigaciones no prueban el desarrollo de dependencia por su consumo.
La tolerancia es muy alta, puede aumentarse la dosis de forma muy rápida.
Síndrome de Abstinencia Hasta ahora no se ha definido un síndrome de abstinencia como tal.
Efectos En general, los hongos alucinógenos o setas, producen cambios fisiológicos y psicológicos: risa, llanto, malestar del estómago, temblores, hormigueo en los dedos, sensibilidad cutánea, euforia, dificultad para el razonamiento, percepción del tiempo y espacio alterada, despersonalización, delirios, sensación de alma liberada, sensación de bienestar, de control, confusión.

Todos estos efectos, dependerán de la cantidad que se consuma y del tipo de seta que sea.
La dosis activa en el hombre es de 6 a 12 mg, provocando fuertes visiones si se acerca a los 25 mg.

Pero de forma específica se pueden concretar los efectos de la siguiente forma:
A dosis bajas: embriaguez aguda, dilatación pupilar, problemas para coordinar movimientos, sudoración, visión borrosa, enrojecimiento de la cara, etc.
A dosis altas: alucinaciones, posible psicosis tóxica.
El “mal viaje” se caracteriza por: pánico, ansiedad, angustia, delirios de persecución, confusión, depresión, etc.

Riesgos Aunque no se conocen claramente los riesgos del consumo a largo ya que este no se realiza durante tiempo prolongado, un consumo abusivo puede provocar importantes alteraciones psicológicas (crisis de ansiedad y pánico) e inestabilidad emocional de impredecible duración en el tiempo.
Consumo de menor riesgo Se recomienda:

  • conocer antes las características del hongo a consumir.
  • consumir poca cantidad y empezar con dosis bajas. Los efectos de las sustancias tardan en aparecer por lo que existe una tendencia a aumentar la dosis para sentir los efectos buscados.
  • que personas con estrés, depresión, trastornos psicóticos no realicen ningún tipo de consumo ya que los efectos de esta sustancia representan un especial riesgo en estas situaciones si además se consumen medicamentos para su tratamiento.
  • tener en cuenta que los hongos frescos son más potentes que los secos.
  • mantener la calma y consumir en ambientes tranquilos: el miedo y la falta de información pueden llevar a un “mal viaje”.
  • no conducir o realizar actividades de riesgo o que exigen una especial destreza bajo los efectos de esta sustancia.
Particularidades Estamos ante una droga con una importante trayectoria histórica, barata, y muy peligrosa que, aunque se puede encontrar en medio natural, no es inofensiva.
Existen muchos tipos de setas o Psylocibes, con características y efectos diferentes, algunas de ellas son: P.Cubensis, P. Cyanescens, P.Semilanceata o “mongi”, etc.