Se encuentra usted aquí

Anfetaminas

Nombre Anfetaminas
Conocida como Anfetas, speed,centramina...
Familia Estimulante / psicofármacos
Fórmula Sulfato de anfetamina.
Las anfetaminas son aminaminas simpatominérgicas o adrenérgicas, de fórmula química estructural muy parecida a la adrenalina. En realidad, son sustancias derivadas de la beta-fenil-isopropil amina.
Origen Productos farmacéuticos.En 1.887 se aisló de la conífera “Efedra vulgaris” una sustancia, la efedrina, que poseía propiedades estimulantes cerebrales y era dilatadora de los bronquios y antihemorrágica.

Debido a estos efectos tan beneficiosos, se empezaron a sintetizar en el laboratorio sustancias químicas que, aunque diferentes, poseían unas propiedades semejantes a las que se denominó “aminas del despertar”.

La primera anfetamina fue sintetizada a mediados de los años 30 por Gorden Alles y fue ampliamente utilizada como tratamiento para el asma, ya que al ser elaborada como una sustancia volátil (becedrina) tenía la ventaja de ser administrada directamente en los bronquios por inhalación.

Presentación Tabletas, cápsulas y en polvo, con texturas y colores diferentes. Su pureza es variable; las principales sustancias de corte son lactosa, manitol, cafeína, paracetamol, etc.
Administración El método más común es la administración oral. También pueden inyectarse o esnifarse.
Historia Se trata de sustancias producidas de forma sintética en laboratorio. Esta práctica surgió a finales del siglo pasado en Alemania, donde se sintetizó por primera vez la llamada becedrina, muy popular en la década de los 30 para tratar problemas de asma.Inicialmente fueron fármacos de frecuente prescripción médica: se utilizaron para el tratamiento de la narcolepsia, obesidad, mal de Parkinson, asma, etc. La Segunda Guerra Mundial propició su administración a los soldados de forma masiva, con el objetivo de combatir la fatiga y mantenerlos alertas.
Uso terapéutico Fueron empleados para el tratamiento de la narcolepsia, hiperactividad infantil, epilepsia, Parkinson, depresión, cansancio extremo y como supresor del apetito en regímenes de adelgazamiento.En la actualidad, el empleo de estas sustancias desde el ámbito médico se ha visto muy restringido hasta tal punto que es casi inexistente.
Tendencias de Consumo Veamos algunos datos sobre el consumo en España:
Ver Gráfico

  • El 3% de la población ha consumido anfetaminas alguna vez en la vida, el último año el 1,2% y el último mes el 0’6%. Este consumo parece que va en aumento.
  • Los hombres y los más jóvenes consumen más. El segmento con mayor consumo es el de los hombres de 15 a 29 años (7%), mientras que en las mujeres de ese mismo rango es del 3%.
  • La edad media de inicio se sitúa en los 18’7 años.
  • El consumo de anfetaminas es, en la población escolar de 14 a 18, mucho más minoritario que el de otro tipo de sustancias, situándose en un 1’9% el consumo habitual.
  • La edad media de inicio en el consumo de anfetaminas en la población escolar se sitúa en torno a los 15 años.

Fuente: Encuesta Domiciliaria sobre Consumo de Drogas en España, 2001 (población de 15 a 64 años) y Encuesta sobre Drogas a población escolar, 2002 (estudiantes de 14 a 18 años). Delegación del Gobierno para el Plan Nacional sobre Drogas.

Situación Legal Su consumo y distribución están permitidos bajo estricto control médico.Al margen de este uso, está perseguida su elaboración, tráfico, promoción o venta, ya que el Código Penal las incluye entre las “drogas que causan grave daño a la salud”. Por lo tanto, aquellas personas que promuevan, favorezcan o faciliten su consumo o lo posean con tales fines serán penalizados.

También será penada la conducción de un vehículo bajo sus efectos.El consumo en lugares, vías, establecimientos o transportes públicos de esta sustancia no es un delito, pero sí constituye una infracción sujeta a sanción administrativa que puede ser sustituida por un tratamiento de deshabituación adecuado.

Dependencia y Tolerancia Alta tolerancia e intensa dependencia que provoca en el individuo un fuerte deseo de la sustancia y una necesidad imperiosa de consumirla.
Síndrome de Abstinencia El síndrome de abstinencia producido por el consumo de anfetaminas atraviesa distintas fases :

  • Fase inicial (crash): desde pocas horas hasta 9 días. Cambios bruscos de humor, depresión, falta de energía, ansiedad, insomnio y un intenso deseo de consumir.
  • Fase intermedia o de abstinencia: de 1 a 10 semanas. Fatiga, falta de energía y de motivación y depresión.
  • Fase indefinida: pueden aparecer intensos episodios que hagan recaer al consumidor. Ideas suicidas.
Efectos Como ocurre con otras drogas, la acción de estas sustancias varía de manera considerable entre individuos, ambientes y circunstancias. Pese a ello, se pueden citar como efectos más comunes los siguientes:

  • Sensación de euforia que se manifiesta con excitación nerviosa, insomnio, locuacidad, aumento del grado de confianza y de autosatisfacción, agitación, en ocasiones agresividad, ausencia de apetito y de fatiga e hiperactividad.
  • Una de las acciones propias de las anfetaminas es la capacidad que tienen de incrementar el nivel de atención y concentración en tareas concretas, y ésta es la razón por la que su uso ha estado tan difundido en el ámbito estudiantil.
  • A nivel físico, la persona puede manifestar sed, sudoración, taquicardia, aumento de la tensión arterial, naúseas, malestar, dolor de cabeza, vértigos,... A menudo, se presentan muecas exageradas y anormales de la mandíbula o movimientos estereotipados.
Riesgos
  • Las sobredosis aumentan la temperatura corporal, pueden causar inquietud, alucinaciones, irritabilidad, convulsiones e incluso la muerte.
  • El uso continuado de este fármaco da lugar a depresiones severas. Puede aparecer un cuadro denominado psicosis tóxica anfetamínica, que se puede confundir con la esquizofrenia.
  • Un abuso crónico de las anfetaminas provoca la aparición de acné, cabello seco y sin vida y trastornos en los dientes, encías y uñas.
Consumo de menor riesgo Tener en cuenta que:

  • El efecto esperado al consumir la sustancia no aparece de manera inmediata, por lo que hay que evitar consumir una cantidad mayor para experimentar los efectos deseados.
  • No mezclar el consumo de anfetaminas con otras sustancias (incluidos los medicamentos), especialmente con alcohol, ya que las consecuencias son impredecibles.
  • Consumir con amigos, en un ambiente de confianza mejorará los resultados del consumo y evitará efectos desagradables.
  • Anticipar la posibilidad de que aparezcan efectos negativos (angustia, confusión, sudoración, pérdida de control sobre la situación), más probables con dosis altas. Intentar mantener la calma y solicitar ayuda.
  • No volver a consumir si aparecen reacciones desagradables.· No consumir más anfetaminas u otras sustancias para evitar el “bajón” una vez pasado el efecto, ya que esto no haría más que empeorar y prolongar el problema.
  • Intentar espaciar los consumos.
  • Evitar realizar esfuerzos físicos y mentales bajo los efectos del consumo y después de unas horas. Es necesario dormir y descansar suficientemente las horas posteriores al consumo.
  • Descansar, tomar el aire, beber agua, no consumir alcohol, con el fin de evitar los riesgos del aumento de temperatura corporal y de deshidratación.
  • Si se tienen enfermedades del tipo de: diabetes, asma, problemas cardíacos, tensión arterial alta, epilepsia, enfermedades mentales o se está embarazada, no consumir bajo ningún concepto
  • Ante cualquier situación de urgencia, acudir lo antes posible a los servicios sanitarios oportunos.
Detección en la orina Las analíticas habituales realizadas en orina detectan restos de la sustancia de 2 a 4 días después del último consumo.
Particularidades Populares entre los estudiantes en épocas de exámenes y en regímenes de adelgazamiento, hoy en día los médicos apenas las recetan aunque su presencia en el mercado clandestino es habitual.